Consultoría de negocio

Consultoría de negocio
para quien está harto de
informes que nadie aplica.

Miramos tu empresa entera —marca, marketing, tecnología, operativa y finanzas— para encontrar el problema de fondo que te frena y trazar el plan que lo resuelve. Y, si quieres, lo ejecutamos. Consultoría que llega hasta el final.

Las consultoras piensan.
Las agencias ejecutan.
Nosotros, las dos cosas.

Una consultora tradicional te entrega un informe y se va. Una agencia ejecuta lo que le pides. Nosotros diagnosticamos como consultora y ejecutamos como agencia, con una diferencia más: miramos cómo encaja todo el negocio, no solo las finanzas o solo el marketing.

Mirada de 360 grados de verdad

Marca, comunicación, web, datos, IA, operativa y finanzas. El problema casi siempre vive en la costura entre dos áreas que nadie revisa a la vez.

Del diagnóstico a la ejecución

Recorremos el camino contigo: lo ejecutamos, lo supervisamos o te lo entregamos documentado para que lo haga tu equipo. Tú eliges hasta dónde.

Criterio a medida

Cada empresa es un caso único. Construimos el diagnóstico sobre tu realidad concreta, con criterio y sin frameworks enlatados.

El problema de fondo
vive donde nadie mira.

Después de más de veinte años, hemos aprendido que las empresas medianas rara vez fallan por mala ejecución. Fallan porque nadie mira el conjunto. Hay tres formas de chocar contra ese muro invisible.

El error de silos

Cada departamento cumple sus objetivos y, aun así, la empresa falla. El fallo no está dentro de ningún área: vive en la cadena que las conecta, la que nadie mira completa.

Apagar fuegos sin parar

La dirección está tan ocupada resolviendo urgencias que no levanta la cabeza para ver que esas urgencias son el síntoma, y no la enfermedad. Se trabaja mucho y se avanza poco.

El éxito que esconde el fracaso

A la empresa le va bien, así que nadie toca nada. Mientras tanto, un problema crece por debajo hasta que estalla. Es el más peligroso, porque no duele hasta que ya es tarde.

Un método con
nombre y fases.

El Sistema Guapo. Cuatro fases que llevan del problema al plan ejecutable, sin saltarse ningún paso.

01 · Diagnóstico

Auditamos el negocio entero y damos con el cuello de botella real. No proponemos nada hasta entender qué está pasando de verdad.

02 · Plan de ruta

Trazamos el camino: qué hacer, en qué orden, con qué prioridad y qué impacto esperar de cada movimiento. Un plan ejecutable de principio a fin.

03 · Manual operativo

El entregable estrella. Un documento accionable que cualquiera puede ejecutar: tu equipo, tu agencia o nosotros. Criterio convertido en instrucciones.

04 · Ejecución o transferencia

Lo ejecutamos, lo supervisamos mientras lo hace tu equipo, o te lo llevas y lo aplicas con quien quieras. Tú decides hasta dónde llegamos.

Todo lo que hace falta
para decidir con criterio.

De la auditoría al plan ejecutable. Sales del proyecto sabiendo exactamente qué te frena y qué hacer al respecto.

Auditoría 360 del negocio

Marca, comunicación, web, datos, IA, operativa y finanzas. Todo mirado a la vez, porque el problema casi siempre vive entre dos áreas.

Análisis competitivo real

Dónde estás frente a tu competencia de verdad, con datos, no con intuiciones ni con lo que te gustaría creer.

Cuellos de botella identificados

El punto exacto que te está frenando, con nombre y apellidos, aunque no sea el que esperabas encontrar.

Plan de transformación priorizado

Qué mover primero para el mayor impacto con el menor esfuerzo, en un orden claro y realista.

Manual operativo accionable

El camino documentado paso a paso, listo para ejecutar sin depender de nosotros.

Acompañamiento en la ejecución

Si quieres, no te soltamos la mano: recorremos el plan contigo hasta que funciona.

+20
Años de trayectoria del equipo
264M€
Facturación anual de clientes
4-6
Semanas hasta el diagnóstico
Siguiente paso

¿Y si el problema
no es el que crees?

El Diagnóstico Guapo encuentra el muro invisible de tu empresa en 4-6 semanas. Proyecto cerrado, entregable real.

Empieza por el Diagnóstico Guapo

Inversión: 3.000 €, deducible del proyecto. Sin permanencia.